Esfuérzate y esforcémonos por nuestro pueblo, y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le pareciere. 1 Crónicas 19:13
El día Martes 1º de Agosto del año 2017 por la misericordia de nuestro Señor, se dio inicio a la LXXV Convención Ordinaria de la USECPNCM, en el seno de la Sociedad de Adultos de Esfuerzo Cristiano “ADALIDES DEL MAESTRO”, de la INPC “EL DIVINO REDENTOR”, ubicada en Virginia #188 Esq. Av. Lago, Nativitas, Benito Juárez, C.P. 03500 Ciudad de México.
A temprana hora del día 1º de Agosto comenzaron a llegar hermanos provenientes de
diferentes estados de la república, ver a la sociedad anfitriona como se preparaba para atender a los hermanos fue de gratitud al Señor, además de que recibían a nuestros hermanos con todo el amor de nuestro Señor Jesucristo ofreciéndoles hospedaje y alimentos, después, la Mesa Directiva de nuestra Unión lista para el trabajo a nuestro Dios les registró a cada uno de ellos proporcionándoles sus gafetes, programas, incluso una hoja de recomendaciones, personalmente el poder convivir y hablar con hermanos que hacía varios años, (en algunos casos casi 13 años) que no tenía el gusto de ver fue realmente indescriptible, es una de las muchas y grandes Bendiciones que el Señor nos permite al ser hijos suyos, el poder convivir, conocer, platicar y mantener relaciones de servicio a nuestro Dios y de amistad con personas de diferentes Sociedades, Iglesias, y de otros estados de la República, eso es algo que muchas personas nunca llegan a vivir en carne propia; Se podía apreciar a todos trabajando, hnos. encargados de colgar los estandartes, los hnos. encargados de la limpieza, los hnos. encargados del hospedaje, los hnos. encargados de los alimentos, la Mesa Directiva de nuestra amada Unión, y así podría continuar escribiendo una enorme lista de todas las personas que pude observar el primer día y no sólo eso, toda la semana incluso el domingo de Clausura ya muy noche, pero todos y cada uno de ellos trabajando con un mismo propósito y con un mismo objetivo: “POR CRISTO Y POR SU IGLESIA”; Y así, siendo las 19:00 hrs. dimos inicio al Solemne culto de apertura, y a las 20:50 hrs. Con 27 Sociedades presentes de 49, 68 convencionistas, de los cuales: 35 Delegados Oficiales, 22 Delegados Fraternales, 4 visitas, 5 Representantes del Respetable Presbiterio, 1 Representante de Uniones, y 1 Seminarista Presente, la Hna. Blanca López López Presidente de la Unión del año convencional 2016-2017 declaró iniciadas las actividades de la LXXV Convención, posteriormente siendo las 21:00 hrs. se dio continuidad con el programa dando paso a la cena que los hnos. prepararon y así mismo con el registro del resto de los convencionistas.
Contrario a lo que se pueden llegar a pensar, esta fue una Convención fuera de lo común.
75 años se dicen fácil, pero ¿Lo es? Realmente ¿Lo es? Que nuestro Dios en su misericordia nos haya permitido como Unión la Bendición de ser parte de la celebración
de las bodas de diamante es algo por lo que debemos estar agradecidos, durante la celebración de la Convención tuvimos algunas actividades muy importantes dentro de las cuales la que más me impactó, fue aquellas en las que distintos Presbíteros hablaron y contaron la Historia acerca de cómo surgió la Unión, el primer consejero, el Hno. Pedro B. García, las primeras Iglesias, Como fue que en 1947 surgieron 3 Uniones más, las sociedades que ayudaron a que se levantara la Unión, el año en que se dividió el Presbiterio, y cómo fue que por la gracia de nuestro Señor desde Julio de 1954 militamos de manera autónoma, todos los cambios y luchas que debieron suceder para que hoy en día seamos la Unión que somos, realmente el haber escuchado a los Siervos de nuestro Dios contando toda nuestra Historia fue algo que hasta la fecha debe hacernos reflexionar sobre lo cuan Bendecidos somos y sobre el servicio que hacemos hoy en día para nuestro Dios, durante los cultos matutinos tuvimos la oportunidad de escuchar a nuestras hermanas Misioneras impartir la palabra de Dios, ¿El Tema General? “Esforzándonos para triunfar en Cristo” y claro que vimos ese esfuerzo reflejado en nuestros hermanos, que a pesar de muchas horas de viaje (en muchos casos), estuvieron presentes, dispuestos y a tiempo, al término de los cultos matutinos disfrutamos de los ricos alimentos que la Sociedad anfitriona ya tenía preparados para nosotros, subir las escaleras percibiendo ese olor a café de olla hasta llegar al salón social y ver las mesas y lugares listos para nuestra llegada hacía sentirnos como en casa, el ver como hermanos jóvenes, adultos y hermanos de ya avanzada edad de la Iglesia local ponían su corazón, fuerzas y tiempo a disposición de nuestro Dios, sirviendo la comida, recogiendo los platos sucios, lavando, limpiando y al tanto de que nada faltara era algo que llenaba de alegría nuestros corazones, todos dispuestos, buscando que todo saliera bien para nuestro Dios y siempre con una sonrisa, al término del desayuno la mesa directiva continuó con el trabajo de registrar a los delegados, hnos. que seguían llegando de todas partes, y así dimos paso a un Devocional donde preparábamos nuestras mentes y corazones para dar paso a nuestra primera Sesión a las 10:09 Hrs, en donde pudimos ver que por la gracia de nuestro Señor la asistencia había aumentado en gran manera.
Y de esa manera continuamos el programa, con los cultos por las tardes, las sesiones ya
programadas para tratar los diversos asuntos, los distintos alimentos, en las mañanas, tardes y noches, y dentro de las muchas actividades que hicimos puedo mencionar aquella en la que salimos a Evangelizar y a compartir folletos evangelísticos a las personas que se encontraban en la periferia de la Iglesia mientras otro grupo de hermanos estaban en el templo Orando y pidiendo por la actividad que se estaba llevando a cabo.
Me atrevo a decir, que en mi corta edad y en mi poco tiempo como Esforzadora, esta, la
3ª convención a la que asisto vi cosas y fui participe de actividades que no había hecho anteriormente; Se cumplió el objetivo, esta fue una Convención Especial, y se veía en los rostros de los hermanos, 75 años, ser parte de esto es algo que ni mil palabras podrían describir el sentimiento que se tiene en nuestros corazones, y como joven y parte de la SJEC “Maranatha” que he visto y vivido tiempos difíciles puedo decir que ver a hnos. de mi edad, incluso mucho más pequeños, como lo fue el Hno. Samuel Ramírez Rodríguez (Comisión de Cortesía) siempre listo con su biblia en mano, un texto de la Escritura de nuestro Dios y unas palabras de bienvenida para Pastores, Misioneras y los demás hermanos; participando activamente, siendo parte de las Comisiones Temporales y Permanentes, solicitando estar a cargo de actividades para el año convencional 2017-2018 es un incentivo para recobrar fuerzas, para darnos cuenta que Dios es tan grande y misericordioso que nos mantiene de pie, para seguir trabajando no importa lo duro o difícil que sea, pero siempre con nuestra vista y meta enfocadas en nuestro Dios.
Se podía ver a las hermanas con sus vestidos largos y los hermanos con sus trajes, todos muy formales y propios, listos para la cena de gala que tuvimos el día Viernes por la noche, la Sociedad anfitriona arreglo de manera espectacular el salón social, una cena deliciosa, una convivencia sana y hermosa y un video con fotografías recientes y unas no tanto, en las que podíamos ver cómo ha ido cambiando, evolucionando y creciendo nuestra amada Unión, también una serie de entrevistas de hermanos que contaban su experiencia durante su trayectoria como esforzadores, algo que realmente llegó a tocar nuestros corazones.
Y no quiero terminar sin hacer mención de un evento que marcó la vida y corazones de todos, el día sábado durante la reunión Social que tuvimos, fuimos observadores y parte del compromiso de dos jóvenes que tomados de la mano del nuestro Señor decidieron en sus corazones unir sus vidas para siempre, verdaderamente puedo decir que el ser Hijo de Dios, y vivir para Él es en gran manera una vida plena, satisfactoria, y de muchas bendiciones, que en muchas ocasiones no alcanzamos a dimensionar, ni nos damos cuenta de ello.
Sé que mis palabras no son suficientes, ni harán justicia para poder explicar cuán agradecida estoy al Señor la enorme Bendición de ser llamada su hija, de haberme permitido ser parte de esta magna celebración, de haber escuchado a sus Siervos impartir la palabra, de formar parte de las “Bodas de Diamante” de la Unión, de poder trabajar, convivir con hermanos que no tenía el gusto de conocer y especialmente por darme el privilegio de poder compartir con todos ustedes las maravillas que se vivieron dentro de esta LXXV Convención Ordinaria.
….Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. Apocalipsis 2:10b
Cronista Hermana Rebeca Vázquez Munive
